Ayer, además de pergreñar completamente una canción de la que hablaré en el siguiente mensaje, terminamos de dar forma y grabar la canción campanera que llevaba pendiente desde el miércoles pasado. Antes de decidir un tema, antes incluso de empezar a grabar, le pusimos Esquimales a la carpeta donde guardaríamos las pistas y el proyecto, por ponerle algo. Al final (y no es la primera vez) hemos construido todo el tema en base al título, escribiendo una letra que podría ser clasificada dentro de un subgénero inventado llamado cartas desde el resquemor. La letra emplea imagenes sencillas y bastante obvias pero tiene la característica de que rima en -ales, así que salen frases muy chulas al no ser una rima típica al uso (-ar, -er, y sus amigos -ón y -ado). Además emplea una imagen generada en la historia reciente de Scumm: paracaídas fatales, que además de formar parte de Politoxicómanos que leen a Szimborska y ser el título de la nueva maqueta, me venía al pelo.
Al empezar la sesión, teníamos el juego de campanas que describimos el otro día y una sencilla linea de ritmo básica realizada con trozos de ritmos de Tonebank (4/4 básico, sin adornos). Completamos con una mini introducción en crescendo construida con un golpe metálico violento puesto al revés y esas muestras de estática de radio que siempre fueron tan socorridas. Con esto sonando continuamente de fondo, escribí la letra, que raja bastante airadamente de un tipo de gente que no aguanto:
Esquimales - me traen todos los males
y se abren como paracaídas fatales,
vestigios de aquellos hombres normales
que adoptan temerosos posiciones fetales.
Esquimales - Tanto das, tanto vales.
Entretanto parecemos subnormales
esperando ansiosos placeres tales
que harían temblar
al más tonto de los mortales.
Esquimales perezosos
del cielo temerosos;
se pierden en sus voces
los gritos angustiosos.
Esquimales - me gritan informales
y se esconden en sus trajes normales,
y aunque se crean que siguen siendo especiales
sólo llaman si necesitan tus retales.
Esquimales - me traen todos los males
y se mecen al viento como paracaídas fatales.
Creen ilusos que son los inmortales
Se pierden en sus vicios terrenales.
Esquimales - tanto das, tanto vales,
o, si no, te devoran como animales.
Mastican tus huesos y los vuelven fractales.
No tienen mucho seso entre paredes occipitales.
Esquimales perezosos... etc
Esquimales - me gritan informales... etc
Creí que me costaría más trabajo ejecutarla. No es un recitado, ni un rap, sino más bien ambas cosas, o quizás todo lo contrario. Lo cierto es que, ante mi asombro (y el de Sanabria, que es un hombre de poca fe), la voz salió a la primera toma. La montamos en el proyecto y la replicamos retrasándola una blanca completa y aplicando un filtro parecido al de las campanas, pero sin panoramizar. Luego eliminamos de esta nueva pista todas las palabras que no fueran las últimas de los versos, para no sobrecargar. El efecto es que parece que hay un delay bestial durante toda la canción, pero sólo se oye en los huecos entre versos, con lo que las repeticiones no emborronan las palabras y todo se entiende perfectamente.
Para redondear, grabamos un bajo zumbón con nuestro ya habitual basoon de Tonebank y añadimos un par de rellenos en la segunda parte de la canción, a saber, un ritmo de bongos muy lejano y un drone chirriante que no sé de dónde lo hemos sacado, pero que estaba en la biblioteca de muestras de Stray Jay Music.
Una canción rara e inusual, pero que funciona misteriosamente. Quizá sea el misterioso juego de repeticiones de las campanas, no lo sé. Lo cierto es que no desentona nada.
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