lunes, 22 de marzo de 2010

Pececitos

Dormir en un estudio es raro. Estaba en el sofá del fondo bajo una manta de cuadros. Eran las cuatro de la mañana y estaba cayendo una de espanto. Me desperté con un sonoro trueno y me quedé atontado viendo la lluvia golpear el cristal de la ventana más próxima.


No sé si dormía o las anchoas de la pizza me sentaron mal, pero el caso es que aquella noche llovió tanto que podía ver peces a través de la ventana. Me froté los ojos, no creía lo que veía. Fuera, entre la densísima lluvia, todo un banco de peces de colores campaba a sus anchas por todo el vecindario. Fui al cuarto de baño a refrescarme la cara y al abrir el grifo siguieron saliendo peces y más peces. Volví al sofá, me cubrí bajo la manta esperando que se fueran... Pero nunca se iban. Necesitaban ser exorcisados.

Agarré la guitarra, que siempre la tengo a mano, y los eché a base de unos A9 Bb11 alteradísimos y disonantes {002200, 000330}. Grabé la voz rajada, a través de la radio. Me quejaba a través de la radio buscando ayuda.

Siempre veo pececitos.
Están alrededor de mi cabeza
Suben a la lámpara de mi habitación

Siempre veo pececitos.
Detrás de la puerta me vigilan
Naranjas, verdes, rosas, lilas

Siempre veo pececitos.
No se van
No se van
No se van
Nunca se van.


A la mañana siguiente no recordaba nada, pero encontré la grabación en el ordenador y Sanabria me ayudó a completarla con trozos de Tonebank. El título: "Pececitos". Y la letra, desgarradora. ¿Nos volvemos locos?

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