martes, 23 de marzo de 2010

Trompetistas internos

Desde que empecé a hacer música he probado muchas cosas. Aunque empecé tocando teclados y luego estuve un tiempo de talibán de la guitarra eléctrica, más tarde he ido abriéndome y diversificándome, probando diversos ritmos, arreglos, instrumentos y artificios... Pero, que yo recuerde, nunca he compuesto una parte de metales de verdad. Y el registro de trompetas del Tonebank suena tan deliciosamente falso que no pude resistirme.

Escribí varios sencillos rellenos en G mayor y aproveché que M.Sanabria conoce a una pareja algo extraña de trompetistas que logran sonar como tres. No me preguntes cómo. Cuando les comenté que quería que tocasen sendos Tonebanks me mandaron un poco al limbo. Ellos son músicos serios y sólo tocarían sus trompetas propias e intransferibles. Que no me preocupase, me decía, que podían hacer sonar sus trompetas igual que las del tecladito. Y vaya si era verdad.


Contar con Gurst y Güstaf, que es como se llaman los trompetistas, para tocar en directo me animó a arreglar y ordenar esos rellenitos que tenía escritos en una canción rockerilla de guitarra española (en G pero con tono menor, dominado por Em y con ocasionales saltos a Am, salvo las codas que tienen otros acordes) con ritmo de bongos, bajo basoon zumbón y ¡sección de metales!

¿Para qué canción de la lista emplearía todo esto? La decisión era obvia: una de las canciones registrada en la cinta que no existe y que sólo aparece en mis sueños es un rock zumbón sureño que hace corpórea una canción que jamás pasó de mero título: Medicina Interna, otra más de las nunca incluidas en el EP nunca realizado Radioaktive Scumm Metamorph. Ya hablaré más de la cinta que no existe en otros mensajes... Tiene chicha la jodía.

Para ambientar, Sanabria se fumó cuatro paquetes de ducados y bajó las luces. Nos subimos en las mesillas lack que hay en el estudio a modo de escenario de bareto chungo y rockandrolleamos a placer. Para la letra decidí espurrear rimas divertidas al azar, sin llegar a los extremos de Radioaktive Noise, pero acercándome.

Rock sintético y de juguete con trompetas tocadas por freaks que las hacen sonar como si el sonido saliese de un minialtavoz cascao para darle cuerpo a otro título sin canción más de entre la discografía inacabada de Scumm. ¡Ahí lo llevas! Medicina Interna se ha hecho canción.

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